domingo, 20 de marzo de 2011

Martirio de San Felipe















Mártir del día: Leonidas Rubio


Leonidas en 1989 fue miembro del Taller de Poesía de la Universidad de Concepción dictado por Floridor Pérez. Fue compañero de Marcelo Rioseco, Mafalda Villa, Italo Nocetti, por nombrar a algunos. Su hermana, Cecilia Rubio, aún se desempeña como docente de nuestra desnaturalizada Alma Mater. Luego a Santiago, Rancagua, Machalí y Curicó. Al parecer, lo tendremos de vuelta para el Programa Acciona del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes

Comienzo a preguntarme Pero en definitiva que quiere tú, el loco? / ¿yo? / esta lengua entre cuatro encías / esta carne entre dos rótulas, / este pedazo de orificio / para los locos.

Leonidas nació en Curicó en 1970, por diversos motivos se nos acerca, se nos viene como las manchas de las paredes. Esta sesión es anterior a la perpetrada a Germán Estrada. Es una trivia, como le han bautizado a este martirio, para una hoja de poesía que entregamos en bares o dejamos en escaños de la ciudad. Labios de Zikuta es una hoja que se reparte gratuitamente y que confeccionamos junto a Leonardo Ojeda.

Los personajes como en una gran familia se entrelazan en la cama penquista, entramando una red que no sabemos a ciencia cierta en qué lugar nos terminará botando, en que fosa o en que ribera del Bío-Bío. Parece que algunos creen que siempre habrá algo que decir, que hacer y qué no hacer en pos de la vanguardia. Esta vanguardia vernácula, como bien dice Jorge Valenzuela, con que han configurado este pueblo provinciano, eterno postulante cosmopolita. Es esa la gran falacia que nos inventamos, es no decirnos a la cara lo que nos gusta y lo que no. No distinguir un hecho de una complacencia. Nuestra Señora de la Santísima Concepción con su sombra de San Pedro en medio del puente, este curso de río que está siempre a punto de desembocar, que por miedo a los extremos no hace más que acercarse al oeste, se disimula por la lluvia interminable. A veces se me olvida esta lluvia y creo que no es necesario convivir con ella. Que tal vez si no salgo, ésta pasará mañana y no estaré todo el día empapado. Pero es una niñería y debo asumir esta lluvia como tengo que asumir el río a medio secar. Ver la inmensidad de un río que nunca fue de éste pueblo hasta que lo secaron las represas transnacionales y que ahora el ridículo estado jura acercar a quienes le dieron la espalda. Los Concepciones no quiere hacerse responsable de un destino trágico: un equilibrista que no mira el suelo, intenta olvidar que la cuerda es apenas un riachuelo que no da cauce para contener un cuerpo cobarde negándose a caer en el mar. En Concepción como en Eyes Wide Shut donde una dice que una noche no es toda la vida y el otro ningún sueño es sólo un sueño, todos coincidimos en lo que quiere el loco de Artaud.

La primera vez que supe de Leonidas fue gracias a un librito en Kraft que se llamaba Cuadernos de emergencia, fue la única vez que, por aquel tiempo, sentía tener un compañero de ruta, No lo conocí sino hasta un encuentro latinoamericano de escritores que se realizó en el Centro Cultural de España en 1998.

Siempre hablamos de la escritura como un proceso en absoluto disociado de la música. Es por ello que, en contra del Ritual Romano, que ordena que la Extremaunción no se administre “a los impenitentes y a aquellos que perseveran contumazmente de modo manifiesto en pecado mortal”, comienzo este martirio invocando el Libro del Desasosiego:

Mi alma es una orquesta oculta; no sé qué instrumento tañe o rechina, cuerdas y arpas, timbales y tambores, dentro de mí. Sólo me conozco como sinfonía.

En no más de dos líneas asociar libremente

Autores

Rilke, Pessoa... de los chilenos Anguita y más Anguita... siempre vuelvo a ellos.... Paul Celan

Poesía

Una descarga genital

Concepción

Mi segunda patria, y conste que no existe la primera

Chile

Una costura larga

Juan Emar

Un acertijo que ya no me divierte tanto

Fulcanelli

El más poeta de los alquimistas

Serrano

Alguien contraindicado para mi presente

Elella

El andrógino eterno, mi integridad, la bisexualidad primordial

Universidad de Concepción

El lugar donde trabaja mi hermana

Rojas

Un viejito gaga

Saenz

No avanzo en él

Piedra negra

Por ella conoceréis todas las otras

Murmullo

Me gusta ese libro

Villablanca

Mi amigo invisible

Rosamel

Me aburre

Humberto

Tengo varios libros suyos

Imbunche

Forma inexplorada de mi naturaleza, región turbia, la caverna mágica, el ano integral, armonía del mamarracho

Generaciones

Una canción de Silvio que relata un acto de pedofilia

Pares

Nones

Acto creativo

Sólo lo hago por placer

Pessoa

Escribió inspirado en mí

Artaud

Me pesa conocerlo tan a fondo.

Carlos de Rokha

Un mito inventado por Lihn

Mafud

Un turco

Chile

Una costra angosta

Latinoamerica

Un país dividido

Gremios

No tengo

Juan Luis Martínez

Un hacedor de mapas que no encuentra el tesoro

Jung

Una vez que lo entiendes no hay marcha atrás. Me lo encuentro en cada gesto.

Muerte

Siempre listo

Sexo

Todo lo anterior y todo lo que viene. Yo escribo impulsado por el deseo.

Sueño

Tengo insomnio crónico

Realidad

Una fantasía casi verosímil

Vejez

Espero no conocer la mía

En no más de tres líneas asociar libremente

Vida o muerte

No entiendo una sin la otra

Sueño o realidad

De ambos hay que despertar violentamente

Gadamer o Benjamín

A salvo de ambos

Pessoa o Proust

Pessoa es más numeroso

Mártir o suicida

Son la misma cosa

Occidente u oriente

Oridente

Mar o rio

Mi infancia está pegada a los ríos: el Huaiquillo, el Maule. Mi despertar sexual fue en la desembocadura del Maule frente a laIsla de Constitución. Para mí era el remanso, el equilibrio. Las aguas ahí eran verde oscuro. Yo confiaba en ellas. Y por ahí entró el mar el año pasado. La paz era asesina.

Noche o día

Noche a toda hora

Juventud o vejez

Fausto

Rojas o Parra

El primer Rojas. Ningún Parra

Huidobro o De Rokha

Huidobro para empezar

Jung o Strauss

Zaratustra

Bombal o pizarnik

Cada una pudo ser personaje de la otra. Pero en mi velador siempre Alejandra

Místico o escéptico

Ciclos alternos de ambos. No confío en ninguno.

Mínimo tres sin máximo

Aún no lo he probado.

Y tá


Leonidas Rubio nació en Curicó en 1970. Siguió estudios de música, periodismo y ciencias jurídicas. En 1989 fue miembro del Taller de Poesía de la Universidad de Concepción. En 1990 fue becario de la Fundación P. Neruda y miembro del Taller de Poesía de esa institución. Ha obtenido la Beca de Creación literaria del Fondo del Libro y la Lectura en tres oportunidades. Se dedica a la actividad musical en forma paralela.

Ha publicado los siguientes libros de poesía:
“Cuadernos de Emergencia” (Santiago, Ed. Mosquito, 1994)
“Murmullo frente a sillas vacías” (Concepción, Ed. Simbiosis, 2001)
“Responso” (Opúsculo, Concepción, Ed. Simbiosis, 2002)
“Imbunche” (Concepción, Ed. Simbiosis, 2009)
“Piedra Negra” (Santiago, Ed. Mosquito, 2009)














Mártir del día: Germán Estrada Fricke


En Concepción existía un único lugar en el que estaba a gusto. Era el bar que producía un compañero del taller de poesía de la Universidad del Bío-bío, ese que hizo Warnken y Elordi hace más de quince años. Era una síncresis retórica, posmodernidad recargada que se desprende directamente del plagio. Un lugar hecho como placebo estético.

La ciénaga penquista absorbe todo, la Estética de la Humedad, como le llamo a las manchas que pueblan la obra y la vida de las gentes de la Concepción de Chile o como bien dice Estrada “el gris que anuncia la lluvia que tarde o temprano caerá”, ha devorado aquel lugar.

Desde el segundo nivel se veía el escenario y sus cables retorcidos. Las cajas y los micrófonos, cuerpos gastados después del sexo. Había un sendo grafiti con bordes delineados con negro. Figuras, cicatrices o costuras, esos dibujitos que uno hace cuando quiere mostrar un pirata con heridas de guerra. La imagen de Manuel Rodríguez y sus variantes inverosímiles. No sería raro verlo encamado con la Virgen del Carmen. Me desdoblo y vuelvo al Bar Del Frente, a la vista desde mi refugio: Si me siento no veo más que un cubículo, una especie de living familiar con algunos grabados y unos óleos. Hay una serie de esculturas en mimbre, se asemejan a unos monjes cartujos. Hay momentos que los miro, todos tienen su propia semblanza. Su carácter. De los primeros, el nihilista arrogante con su mirada fija en un punto definido. El que más me identifica es el que tiene la cabeza inclinada. No sé si reza o llora.

Termino ese viaje y camino por Prat, camino y me acerco de a poco a Barros, de ahí subo, paso por fuera de lo que era el Cariño Malo y no hay siquiera un rastro del pasillo plagado de fierros, de velas como estalactitas de tiempo, se sudores, de música y de pasos. Palmenia Pizarro impresa en los individuales de kraft, adolescente, me escondo de las miradas, un par de amigos bastan para sentirme en casa, Germán y uno de los hombres más agradables y talentosos que he conocido. Esta ciudad olvida fácilmente los nombres, pero algunos no. Jan el co-fundador de Quórum, sonidista, músico y oficiaba de DJ y co-dueño de Audiosur. Nadie se percataba de su silenciosa prolijidad, de sus tragos, ni de su pasar sin estar. Nadie recuerda su hablar alemanoso. A mis 16 años intentaba rescatar el tiempo, buscar lugares, sentir la música. Esa era lo que movía a Jan e imagino que era lo que buscaba Estrada. A Estrada lo veo con el sombrero de cuero café fusión de Cocodrilo Dundee e Indiana Jones y, por supuesto, su inconfundible voz. Habíamos sido compañeros de taller, él, Marcelo Rioseco y Jorge Valenzuela. Yo, apenas un imberbe, disfruté el espacio, que al tiempo Germán coproducía. Desde ahí nos fuimos encontrando. En Santiago nos topamos en Lastarrias y otra en un after clandestino. También fui a verlo al Soul, restobar ubicado a una cuadra del San Cristóbal. Un buen sushi y rico vino blanco para amenizar la conversa de una variada mesa de productores y músicos que brindó Germán aquella improvisada visita. Luego after del bueno.

Ahora ya varios gramos de tiempo, de negocios, de “divertidad”, en un rito lúdico convocado por Labios de Zikuta, someto a Germán Estrada a este Martirio de Sán Felipe


A: Hola Germán tenís un rato???

G: Hola Alfonso, dime

A: negro o blanco

G: ja

A: En máximo tres líneas asociar libremente, dale

G: No me hagai una encuesta ahora, estoy en un estado de descomposición espiritual

A: Mejor aún según Cioran, dío o noche??

G: Sabes que te voy a contestar sólo pa’ quedar en paz contigo, ya que no estás entendiendo que en este momento no estoy en paz yo.

En máximo tres líneas asociar libremente

Dos líneas no me alcanzan para contestar este test
Soy un drogadicto goloso, pueden ser dos líneas largas? O dos líneas para cada “item”?

Marcelo Rioseco
Mar Cielo Rìo Seco. Si este cuestionario, test, entrevista fuera de términos excluídos este sería el primero.
No es de términos excluídos e igual es el primero. Nada ni nadie me conforma.

Diversión
La divertidad es la pasta base de la cultura

Cultura
Me gustaría citar a Rodin hay cosas que son porque son sólidas, como la cultura y las tatuas.

Holanda
Recorrí en bicicleta la mitad de ese país. Aprendí holandés, a todos les decía Hola, como estaban todos drogados nunca me entendieron.

San Pedro de Atacama
Nunca iría a un lugar donde está prohibido bailar. Y conste que yo sólo bailo con fines sexuales.
Acabo de hacer desistir a la mujer que más he amado de ir allí, hay que venir al sur le dije…

Cristián Warnken
Este habría sido mi segundo término excluido. Pensé en escribir la vileza de pensar y me cayó una gotera en medio de la cama.
Será este gallo un ángel? Yo lo ví llorar. Será este gallo un demonio? Le hice muchos favores, un día le pedí uno, nunca lo volví a ver.

Poesía
Hubo un minuto extraño en que escribí dos palabras verdaderas. El hambre del poema lo devoró todo

Lluvia
La lluvia es una consecuencia de pensar mal de Cristian Warnken, Marcelo Rioseco piensa bien de él por eso su río está seco. Además es una de las principales causas de la locura en Concepción. No la lluvia caída, si no el gris que anuncia la lluvia que tarde o temprano caerá.

Patria
Si fuese una pregunta hubiese contestado: ¿me puede repetir la pregunta?
Patria, luz y bandera en las entrepiernas del universo.

Nacionalidad
Soy vasco mi verdadero apellido es Otxoa, en español Ochoa, que significa Lobo, pretendieron ocultármelo, dinamitaré todas las estaciones de tren hasta lograr la independencia de los vagones a los rieles de este mundo estructurado.

Guerra
El hombre contra si mismo. Una victoria sin sobrevivientes.

Terremoto
Un buen momento para probar la validez del código Bushido.
La irreversibilidad del tiempo es uno de los pilares de la teoría del caos, no me jodan, hasta la luz es destrucción sútil.

Cariño Malo
Había una vez un experimento consistente en asegurar la existencia de población fértil y legalmente apta para la sexualidad en Concepción para los años 2014 al 2016, post fin del mundo. El experimento era simple se trataba de estimular con buena música y abundante alcohol el apareamiento. Seguí impulsando este proyecto en diferentes lugares.


En máximo tres líneas asociar libremente
Sobre la binariedad y a modo de introducción a esta segunda parte. Kazantzakis dijo de la vía espiritual: Existen 4 estadios que ir superando para alcanzar la iluminación. El primero cuando el bien y el mal son contrarios. El segundo cuando el bien y el mal son complementarios. El tercero cuando el bien y el mal son lo mismo. Y el cuarto cuando el bien y el mal no existen. Hombre no soy un robot para que me pongan frente a esto, me obligan a tomarme más líneas. Mmm, dijiste tres líneas ah eso me parece bien, tres líneas es para profesionales, me gusta quedar cojo o trinario que le llaman…en el estado trinario, trino mejor…


Negro o blanco
El negro es el tono de la ausencia de luz, la luz es blanca pero está compuesta de todos los colores, los colores no existen son el default de una visión inexacta de la reacción química de la luz sobre la materia. La luz es materia en combustión, se ve blanca cuando llega aquí pero en su origen ya es negra. La luz es la nada viajando para alimentar nuestra ilusión. La luz es un error. Todo es un error si no fuera por las bellas mentiras del arte.

Charlie Parker o Mingus
Toronto Massey Hall , 1953 Parker y Mingus. Me gusta el saxo contrabajo.
Fé de erratas: Donde leyó saxo y pensó en sexo debió creerle a su intuición. Con trabajo siempre hay recompensa.

Río o Mar
Hay un poema de Bukowsky que se llama Hoy conocí un genio. El poema se trata de un viaje en tren donde un niño y Hank van mirando el mar por la ventana. De pronto el niño dice : el mar no es nada bonito!!! Y Hank dice algo así como: nunca antes lo había pensado, hoy conocí un genio. Fin.
Ese poema habla del mar y cada vez que lo leo…me río.

Música o literatura
Malva es entre las tumbas, / Hierba de los campos de Arganza…fragmento de un poema de Juan Carlos Mestre.
Música o literatura?


Dos o tres
Me piden que en tres linéas asocie libremente dos conceptos: el dos y el tres. En pleno ejercicio de mi libertad y solo apelando a la aritmetica basica, la numerología y la sexología, todo asociado claramente, propongo: 2+3=5, 2-3=-1, 3-2=1, 2x3=6, 2:3=0.66666, 3:2=1.5, 2 y 3=23, 3 y 2=32 ambos casos suman 5, 5 es un buen numero de amantes para tener 2 días libres para juntarse en la semana con amigos poetas y borrachos.

Café o chocolate
1-.Café tomaría ahora para pasar el frío y espantar la soledad si no me quedara droga, pero me queda.
2-.El chocolate está en mi velador, un lindo velador herencia de mi amigo Horacio, el chocolate es de ella y ella amaría venir y derretirlo en mi café.
3-. Volver al punto 1-.

Día o noche
Tuve esta discusión por teléfono alguna vez con un amigo que estaba en Tailandia mientras yo estaba en Chile.
Luego leí a Blaise Pascal y comprendí que en un nivel dado de discusión lo contrario de una gran verdad es otra gran verdad.


Bar del frente o Roomba
En el Bar del Frente le confié la administración del dinero a un socio inescrupuloso que dijo cuidaría de mis intereses para que yo pudiera dedicarme a producir un buen lugar. Me equivoqué.
En Roomba que ya era un buen lugar, mi casa, le cedí la administración de mi vida a una socia escrupulosa que dijo estar enamorada de mí. Me volví a equivocar. En resumen soy un tarado con habilidades claras para divertir al mundo.


Derecha o Izquierda
En política depende de cuanto paguen por mi silencio.
En mi barrio dos formas válidas de matar el tiempo dando vueltas a la manzana.

Ciorán o Jodorowski
Les habría dado como penitencia leerse el uno al otro para mitigar sus egos. Me daré la licencia de la cuarta línea en este “item”.
Cuando pequeño según mi modelo de familia bien constituida, con mi hermano invitábamos a mis primas y vecinitas a jugar al papá y a la mamá y decíamos: juguemos a Cioran y Jodorowsky? Entonces nosotros como héroes desencantados nos poníamos a lanzar diatribas sobreactuadas y poéticas sobre el complot del universo para destruirnos y ellas con todas sus triquiñuelas psicomágicas nos reencantaban.

Jung o Levi-Strauss
Soy simbolista, creo en el rito, creo en el saber acumulado como síntesis y transmitido silenciosa e inconscientemente por los genes, creo en el acto de poder que revela la realidad mágica de los arquetipos. Pero estoy absolutamente consciente que los pueblos llamados salvajes poseían 20 mil palabras sólo para designar los cambios de las plantas, flores y árboles. El lenguaje es símbolo. Además de eso, Julio Jung y los Levi’s 505.


Germán Estrada o Negro Pésimo
Objeción su señoría. Pessoa tuvo muchas más opciones.
Durante mi vida he sido Curiche, Wamba, Sombra, Calígula, bollo de maqui, mojón de pelé, torreja de túnel, stravinsky, oscuro, blacky, algido cara blue, negro, maldad, germal, negro malo, germán estragos, poeta, germen, negro ultra malo, estrada freak, el malo, negro pésimo, siempre germán estrada fricke hasta que supe que era germán ochoa fricke y dudé un rato y seguí siendo estrada, y todos estos ápodos, seudónimos, epítetos alternados de “mi amor” y “el conchetumadre” por mis novias y esposas, actualmente todas sin excepción ex novias y exesposas, y en mi familia de germancito y Marcelo porque ellos saben verdaderamente quien soy y seguramente jamás leerán esto y si lo leen pensarán que no fui yo quien lo escribió.

Martir o verdugo
Verdugo de mí mismo, de mi pequeñez, de mi ignorancia, de mi imbecilidad, mártir de mis excesos, de mí soberbia, de mi sed incontrolable de poder y conocer. La guillotina es un instrumento recomendado para estos casos ya que se puede accionar la cuchilla soltando el cordel sin moverse de la cómoda posición del que está a punto de ser ejecutado.



Creo que llegué a conocer mucho más a mi entrevistador gracias a sus preguntas de lo que el verdaderamente obtuvo de mi.
Aunque quizás leyendo entre líneas como yo acostumbro a hacerlo, se pueda vislumbrar algo.
Yo le advertí que estaba pasando por un mal momento como siempre y el insistió en seducir a mi vanidad. Sólo espero que sea publicado íntegramente para poder conocer alguna vez en mi vida la palabra: arrepentimiento.

sábado, 8 de enero de 2011

MI PERSONALÍSIMO DUELO POR GONZALO ROJAS








Leonidas Rubio


Nota: No me hago responsable de lo declarado en este texto. Me encuentro bajo locura temporal.



Viví en Concepción durante 1989 y 1990. Si bien yo estudiaba música en el Conservatorio de la Universidad del Bío-bío, estuve siempre involucrado en la actividad creativa e intelectual de la Universidad de Concepción donde mi hermana era estudiante de Magíster en el departamento de Español. Ella es actualmente Doctora y académica en la misma facultad de Lenguas. Como es sabido, don Gonzalo fue académico de aquélla y Director del Consejo de Difusión Universitaria hasta que en 1970 pasó al servicio diplomático en el Gobierno de Allende y luego al exilio.



En 1990 fui integrante del Taller de Poesía de la Universidad de Concepción dirigido por Floridor Pérez. Por estas vías la presencia de Gonzalo Rojas era asunto tutelar en mis quehaceres iniciales como escritor y poeta de oficio, que no de profesión, si es que existe tal. Ese mismo año, 1990, don Gonzalo fue el eje gravitatorio de un Encuentro Regional de poetas en la Universidad y fue nombrado Profesor Emérito del Departamento de Español. En esa calidad, su voz, opinión y figura eran influyentes en Lenguas, si bien ya no daba clases presenciales. Me acostumbré a verlo en los pasillos pero hablé pocas veces con él. Debo reconocer que me producía lo que en Derecho se conoce como “temor reverencial”. Era carismático, de modales histriónicos pero elegantes. Se sabía centro de atención permanente y no sé si le era cómodo. A veces era rígido y algo huraño. Su sentido del humor era punzante, más bien sardónico. Era un hombre de grandes lealtades y también de grandes odios. Nunca lo vi genuinamente interesado en la actividad literaria de los jóvenes. Su apadrinamiento literario era buscado con desvergonzado oportunismo por muchos que no vale la pena nombrar. Hay uno que se hizo célebre por su falta de escrúpulos, actuando de improvisado lazarillo del maestro, adelantándose a sus pasos para abrirle la puerta y tropezándose para llevarle el maletín. Creo que Don Gonzalo se rindió por cansancio y alguna vez desgranó palabras elogiosas a este poeta, que por lo demás no es un mal poeta. Pero el Viejo sabía hacer las cosas de tal modo que la verdad siempre cristalizaba. Encontraba el modo de dar pistas cuando no era sincero sin perder la ambigüedad caballerosa. Era egocéntrico en niveles superlativos, pero sabía serlo con agradable fineza. Por lo mismo era siempre disidente de algo, siempre insobornable y terco. Seguramente habría sido un complicado embajador en Cuba, toda vez que en su breve paso como encargado de negocios en la isla llegó a experimentar la misma percepción que Jorge Edwards relata en su Persona non grata, libro que don Gonzalo llamó “pieza mayor del memorialismo chileno”. No obstante no le desagradaba jugar, entre otros roles, el de ícono de la izquierda penquista, si bien me consta que desechó ofrecimientos de militancias visibles causando decepción en no pocos. Compensó esas quejas con una actividad política periférica y sutil pero no menos teñida de esteticismo demagógico. Le gustaba leer su poema a Miguel Enríquez y recibir el aplauso fácil de los jóvenes. En cambio en las ceremonias lo fui viendo cada vez más encorsetado. Con frecuencia pensé que estaba harto de tanto homenaje doméstico. No por nada se fue restando a ellos y a mediados de los 90 ya se le veía poco por los pasillos de la U. de Concepción.



Esto ya lo he contado pero viene al caso por última vez: en 1990 compré con sacrificio un ejemplar de “Del Relámpago”. Lo leí en forma compulsiva hasta el amanecer y a medida que la lectura avanzaba se iba haciendo más intenso en mi cuarto el olor a mar que envuelve Concepción y se cuela por todas partes cuando va a llover. Me pareció extraño porque cuando me recogí, la noche estaba estrellada. La poesía de ese libro era lo más intenso y veraz que yo había leído hasta esos 18 años míos. El ritmo, la atmósfera, el repertorio conceptual de ese libro me tomaban por asalto a cada línea. Ya había leído a Anguita y le admiraba pero me incomodaba su catolicismo. Tenía también una antología de Díaz Casanueva pero aún no lograba entrar en la hondura y oscuridad de su palabra. Nunca fui –y de seguro jamás seré- nerudiano, salvo las Residencias que algo me habían estimulado con su prosodia pegajosa, pero nada que se quisiera colar en mi sangre, en mi emoción y en mi palabra como lo hacía este libro. Era una sensación parecida a la que me daba la música, el jazz fusión y la canción de trovadores contemporáneos que yo escuchaba con fanatismo por aquella época. El equilibrio entre compromiso social y libertad de conciencia, entre erotismo y trascendencia, entre metafísica religiosa y escepticismo inteligente simplemente me dejó boquiabierto. Junto con ese peso conceptual estaban la geografía y la biografía viva, el tino infalible para insertar lo anecdótico, las fechas y lugares, los nombres y episodios, sin que el texto desmayara jamás. Yo siempre he sido un sujeto demasiado de piel, vicioso y ocioso en grados abusivos, que puede dejarlo todo tirado por una canción hermosa, un paisaje o la compañía de alguien que me parece deseable. A la vez, rehúyo el ruido y la multitud y vivo ansioso de los espacios íntimos y mi verdadera identidad está cifrada en secretos. La lectura de “Del Relámpago” me hablaba de todo eso: era el deseo y el placer de puerta cerrada, la locura y la rabia, la tierra y el cielo, la música y el verbo tal y cual como yo lo sentía y como yo quería seguirlo sintiendo: era el suspenso de la porfiada pequeñez en la que uno siempre se percibe eterno. Nunca había sentido tanta identificación con una lectura, salvo talvez mi experiencia a los 14 años con Demian o algunos pasajes de Zaratustra. Pero aquellos eran aún demasiado teóricos como operación del texto, demasiado planificados como relato o filosofía que son. La lectura de “Del Relámpago” me trasmitía la espontaneidad y la humanidad de alguien que más que escribir la idea, la estaba respirando, murmurando a mi oído. Si alguien me podía hacer sentir eso con un poema, mi ocupación será, me dije, de aquí en adelante buscar el modo de convocar esa misma sensación en los otros, cuestión que no daré por posible sino hasta que mis textos me lo hagan sentir a mí, desdoblarme y verlos como un secreto de otro que me habla al oído. Ni siquiera tengo memoria exacta de cuando escribí mi primera “poesía”. Pero es ahí, a los 18 años, con la lectura del libro “Del Relámpago”, que me sentí llamado a entrar en las palabras como cosa propia, y ya no me interesó nunca más escribir “poesías” sino escribir vida. Esa experiencia se me grabó con un hecho aparentemente fortuito pero que he jugado a retener en mi memoria como una revelación numinosa: cuando terminé de leer el ejemplar y repasé varias veces las últimas líneas:



la realidad detrás

de la realidad pero

desde el relámpago



así, con su diagramación rectangular y frágil, como nadando perdidas en una página sin título, en ese momento en que redistribuía las 3 líneas poderosas con alternancia de vocalizaciones en mi asombrada murmuración de adolescente desquiciado, no hago más que apagar la luz para intentar conciliar el sueño cuando sobreviene el potente trueno, seguido de un relámpago que casi sentí chasquear en mi propia ventana. El aguacero penquista continuó salido de una orquesta invisible que tocaba para mí todos los formatos: las guitarras eléctricas del rayo, los bronces de las hojalatas en los techos, el arpa y los teclados de las gotas de diverso calibre. Me aplacó una felicidad angustiosa y entre risa y llanto atorado me dormí esperando un acabo de mundo.



Don Gonzalo tenía giros insospechados que daban pavor. Una vez en Talca lo fui a saludar después de una lectura. Algunos jóvenes lo rodeaban para que le firmara libros recién comprados. Yo llevaba conmigo mi atesorado ejemplar de “Del Relámpago”. Me puse junto a él sin esperar que me reconociera después de tanto tiempo. De pronto me dijo sin mirarme “¿y ese libro?”. Le respondí “Es mío pues”. Me miró con severidad, me arrebató de las manos el ejemplar y lo firmó diciéndome: “¡Ahora es tuyo!”. Remarcaba las palabras casi paladeándolas. Me dijo luego, “Saludos a tu hermana, esa chiquilla inteligentísima”. Y caminó como recién bajado del Olimpo.



Con los años vi caer a mi maestro desde ese firmamento de honor en que me lo habían situado la naturaleza en alianza con su palabra. Lo vi chochear y dar la lata mil veces con las mismas historias. Con la aparición de “Río turbio” tuve la sensación de una traición personal. No sólo por el humillante tratamiento de su relación con Mafalda Villa sino por hacerse patente en aquel volumen el uso de trucos y muletillas que delatan su escritura mayor pero que son ya una especie de estiramiento forzoso y remedo de sí mismo. Allí donde “Del Relámpago” fluye “Río turbio” se estanca, donde el primero brilla el segundo se empaña, donde el primero desatora misterios el segundo los retuerce y empobrece. A Mafalda la conocí en el taller de la Universidad el año 1990, en la instancia que ya he citado. Hasta ahora no entiendo que don Gonzalo no haya podido medir su afán de venganza despechada con su autenticidad de artista y haya sido capaz de hacerle ese fastidio, no digamos a una persona en particular, sino a su propia trayectoria y lo que es peor, a la poesía universal. Que describiera de modo tan burdo, con un texto plagado de cacofonías, las posiciones amatorias en la cama china aquella y perpetuara versos tan penosos como “yo andaba en la edad de los patriarcas / intacta sin embargo la erección”, era una afrenta a lo que yo había vivido con su lectura. Hay cuestiones que escapan a lo comprensible para mí, como el hecho de que donara su biblioteca personal a la Universidad Andrés Bello y no a la de Concepción, en la que sirvió y de la que se sirvió para provecho mutuo. Me declaro perplejo. Conozco de fuente directa varias historias de entredichos aún más sospechosos, intrigas y mezquindades que harían estragos, pero tengo pactos de silencio que incluso un bruto deslenguado como yo sabrá respetar siempre. Por cierto, al saberlas y cotejarlas con sus últimas obras me sentí estafado y creo que lo odié por bastante tiempo. Su vejez y su silencio de los últimos años me devolvió al ser humano tras la circunstancia y su enfermedad reciente me habían hecho retomar lo permanente, el maestro que fue una vez para mí. Ahora su partida física me da ese estado de decantación sabia y reposo de ánimo que produce la muerte de un padre contradictorio, afectivo e hiriente, aleccionador siempre, por la omisión o por la obra. Muchos hemos perdido algo pero reconozco que yo le echaba de menos desde mucho antes. ¡Cuánta falta me hizo en vida! Nada que la muerte vaya ahora a agravar. Todos vimos como se alejaba en la misma medida que se fue volviendo una institución. Los poetas de Concepción irán, (iremos, en muchos sentidos me incluyo en esa República poética) haciendo nuestro filtro y nuestra procesión interna ahora. Algo de nuestras historias cierra un capítulo también y no se diga como se suele decir, que para muchos ya estaba cerrado. Así para mí, para Cecilia, para Mafalda, para Alexis, para Jorge, para Alfonso, para Marina habrá un saldo y cada cual tendrá en mente su propio epitafio, ya que él nunca supo escribir bien el suyo. Sea cual sea, que nadie mienta ahora negando que una vez lo veneramos.

martes, 30 de noviembre de 2010

Por una mínima retribución plástica



Por Alfonso Sánchez-Martínez

El 17 de diciembre a las 19:00 hrs en el auditorio de la Corporación Cultural de San Pedro de la Paz se inaugura una muestra pictórica, se extenderá hasta el 4 de enero del 2011. La muestra está integrada por tres pintores penquistas Álvaro Huenchuleo Paquién, Gustavo Riquelme Peña y Jorge Guerrero Burgos. Con el primero me vincula una afinidad estética nacida sincrónicamente hace un par de años.

Conocí a Álvaro gracias a que adquirí uno sus cuadro, al que llamamos Bulimia, este cuadro ilustrará mi próximo libro intitulado con el mismo nombre. Fue sustraído en el reciente saqueo. Aquel encuentro me replanteó el sesgo de que era más de lo mismo: más Grisalla. Y de paso me abrió a la idea de una estética de la ciudad, de un modo de abarcar las texturas del paisaje humano y geográfico, una manera de relacionarse artísticamente con el entorno, a esto le llamé "Estética de la humedad". Siento que buena parte de los artistas penquistas la incorpora a su obra, incluyendo a Grisalla.

He visto en las formas experimentales del paisaje abstracto de Huenchuleo, un espacio ancestral, una interpretación ontológica, una cosmovisión originaria. Explicación sugestiva del vínculo del citadino, de como se vincula a su estirpe desde lo cromático, desde el uso de los ocres, los sienas, los grisazulados y del rojo, tan presentes en las culturas en contacto directo con la tierra.

Nuestra Región no se caracteriza por disponer de muchas salas, así como no se caracteriza por hacer de ellas y de los espacio públicos, un punto de fuga para el transeúnte ensimismado, para que este rompa el velo de lo cotidiano y asista a una cita estética. Me cuesta enunciar qué es lo que se debe realizar, qué es lo que hace falta: construir mega estructuras como el GAM de Santiago, implementar pequeñas salas a escala humana, potenciar y difundir las salas ya establecidas, entre ellas, las particulares. Es imprescindible toda una batería de medidas necesarias para contrarrestar las ya gastadas por el egoísmo y por el acaparamiento de algunos “gestores culturales”. Debemos contrarrestar el monopolio ejercido por las instituciones que actúan, por lo general, como productoras, tratando de justificar su existencia y su adjudicación de fondos, dejándonos con obras pastiche sin curaduría alguna y sin tomar más riesgo que el “amiguismo”.

Bajo esa premisa es que perpetro esta nota, bajo la premisa de que una obra plástica, siendo precisos, una muestra plástica de tres pintores penquistas, a mi parecer, muy representativos de la creación visual de la región; es una oportunidad para hacer conciencia de la seriedad que debe evidenciar un artista y el medio que se nutre de él.

Estos tres pintores están constantemente en galerías locales, pero nunca han hecho una exposición colectiva exprofesa. La presente es un esfuerzo mancomunado y retributivo por parte de la institución que facilita la sala, de los tres participantes y de quienes ayudan con la difusión de la muestra.

Es imprescindible que estas actividades se potencien y se profesionalicen. Se requiere con urgencia la labor que desempeña un buen marchante de arte, ese que no sólo se preocupa por su comisión o por lo que decorará el despacho de algún arquitecto o de algún odontólogo. Lo necesario y urgente está en el riesgo, en el abismo de establecer un gusto personal, establecer una contracorriente basada en el gusto, basada en el conocimiento y las sensaciones que nos detona un lienzo, una obra visual o plástica o como se esté de moda llamarla.

ASM-¿Sienten necesario realizar muestras periódicamente? El objeto de éstas es más que promocionar el trabajo realizado y así venderlo, o sólo cumple con ese objeto.

AH-Con respecto a la primera consulta, puedo decir que es una de las primeras exposiciones que realizamos en conjunto, quizás veamos en un futuro cercano la posibilidad de hacer un colectivo...eso lo dejamos al criterio de como se vayan dando las cosas y la “aunación” de criterios para confirmar una asociatividad.

ASM-Hace cuanto tiempo se conocen. Qué hace que ustedes tres realicen la muestra, es por una afinidad estética o sólo nace en torno a lo casual.

AH-Como grupo de amigos nos conocemos hace bastante tiempo, ahora, este ha dado el siguiente producto de maduración de talantes, por lo mismo eso responde a que utilizamos una afinidad estética y esta radica en el gusto o mejor dicho en el compromiso de elaborar una obra de calidad, quedar satisfechos con el resultado de las obras.

ASM-Tengo entendido de que tienen programada una muestra en San Francisco California EEUU, en qué consiste y que representa para ustedes.

AH- Esta consiste en enviar una muestra representativa y genérica de un tipo de pintura que se realiza aquí en Concepción, lo que represente para nosotros la posibilidad de ampliar el espectro de un tipo de afinidad estética para abordar el campo de la plástica y, bueno, abrir nuevos mercados, también.

ASM-Cuál es tu búsqueda en cada lienzo, hay algún discurso político, ideológico. Lo digo en torno a tu entrevista con Revista Mocha.

AH-Esa entrevista es de hace mucho tiempo... creo que corren otras aguas ya debajo de este puente...podría decir que actualmente trabajo sin ningún posicionamiento conceptual o ideológico, mas me posiciono desde la mancha, vehículo expresivo, como última frontera ante la asfixiante atmosfera conceptual.

ASM-Me da la impresión de que más allá de tu declarada relación admirativa hacia una generación anterior de pintores, me refiero a Grisalla, hay una búsqueda que te distingue y te aleja sutilmente de una influencia tan potente como la que habría desde la generación de los ’90. ¿Sientes que te hace eco este enunciado?

AH-Siempre lo he pensado y sentido desde esa forma o paradigma estético formal.

ASM-Veo en tu obra una fijación casi obsesiva con el espacio, con el volumen, de algún modo una intención de asir todas las dimensiones. Hay muchos elementos flotando, suspendidos, que evocan oscuramente, como si fuesen cavernas donde sumergirse. Es como si nos mostraras zonas abisales de nuestros sueños.

AH-Puede ser una evocación a la otredad a lo insospechado...a la creación de un no posible, algo que no existirá mas que en la tela...

ASM-Recuerdo que me contaste una anécdota sobre las cortinas de tu colegio, podrías recordármela brevemente, me parece que eso dice mucho de tu poética, de tu discurso que es estético a la vez que ontológico.

AH- Ah… te refieres a una apropiación de un soporte...como para desarrollar una obra… mmm más claro que el agua no puede estar, estimo sus conclusiones: definitivamente mi trabajo ha variado de la referencialidad a la creación de un sustrato genuino y particular, así ha devenido de esta parte, en el tiempo.

domingo, 7 de noviembre de 2010

FTB 2010, entusiasta entrega de teatro para la región


Por Alfonso Sánchez-Martínez

No quiero que me den una realidad planteada, también quiero tener la oportunidad de construirla, está frase que me queda rebotando es un eco esperanzador y oportuno después del debacle. Estas palabras de Isabella Cichero, en el marco de una entrevista de más de veinte minutos, hacen que la instancia del 1º Festival de Teatro de Bío-Bío o FTB 2010 sea una oportunidad para ver como esta gestora, junto a Hugo Covarrubias y Muriel Miranda, nos adelanta los cimientos de una obra en proceso. Otra de las frases más citadas por Isabella es formar audiencia. Ahora, debo entender esto en la línea de lo que se ha hecho desde la cuestionable gestión de Luis Aguirre y los anteriores directorios del Consejo Regional de la Cultura y de las Artes o es esta una nueva forma de acuñar tan gastada frasecita. La mayoría de los eventos que fomentaron y que, generalmente se cerraban en una mega fiesta pseudo cultural, no pasaron de ser una muestra penosa de circo pobre. El paisaje siempre era el mismo: personas pululando, sin entender el sentido de la actividad; borrachos por los parques, payasos y saltimbanquis por doquier.

Desde ya puedo cuestionar que, en este primer FTB, más de la mitad de las obras se repartan en la dramaturgia de apenas dos autores: Barrales y Erazo. No será esto un exceso. ¿Se invitará a otro tipo de dramaturgos? Por ejemplo Galemiri o Grifero. Me encantaría ver en Concepción Sin Sangre de la compañía Teatro Cinema -ex LaTroppa- y que no se diga nos llaman de todas partes del mundo, pero nosotros mandamos e-mails a teatros de regiones, como el de Talca, y nunca nos respondieron, en palabras de Zagal, director de esa compañía. También puedo echar de menos mayor presencia de obras locales y de alguna latinoamericana.

Me siento en la necesidad de ser condescendiente, es la primera entrega y se entiende que sea perfectible. Lo realmente destacable, y en letra de marquesina, es que las obras se presentan a un precio asequible a cualquier bolsillo y que, además, se contemplan funciones y charlas gratuitas.

Personalmente recomiendo Gulliver de Jaime Lorca y Kiwala y el gran viaje de Triciclopájarito, obras familiares que experimentan con lenguajes y aparatos escenográficos atractivos y poco comunes por estos lares.

Será panorama interesante asistir a las funciones de A morir en el Club Bonita. Ander Blu, de la mano de Achondo, finaliza el proceso creativo de A morir. El elenco, según lo publicado en el programa, está compuesto por Carolina Jara, Valentina Durán, Roxana Concha, Alfonso Lara, Sebastián Torres, Cristián Veloso, Carlos González e Isabella Cichero.

Qué más queda, sólo asistir como audiencia, formada o no. Sólo basta asistir y disfrutar, ya vendrá lo demás...

ASM: Harías una genealogía del encuentro, cómo nace la iniciativa, cuál es el primer intento o experiencia ¿Con quiénes compartes la inquietud de realizar un festival con estas características, con estas proyecciones? Cuántas personas involucra, principalmente, la organización de un evento como éste.


IC: La idea del Festival nació de la inquietud de Muriel Miranda y mía. Ella me planteo unirnos para desarrollar el proyecto y así lo hicimos. Se empezó a trabajar desde la premisa de brindarle a la Región un Festival de calidad, entretenido, dinámico y sobre todo accesible.

ASM: ¿Cuáles son las salas involucradas y qué otros espacios se han elegido?
IC: Se pensó durante el desarrollo del proyecto armar una especie de circuito con la mayor cantidad de salas, el festival pasa por el Teatro Romano, Teatro U de Concepción, Aula Magna, Alianza Francesa, Sala Dos, Foro Universidad de concepción, y por las Plazas de Armas de Lota y Talcahuano.

ASM: La mayoría de la obras que trae el FTB entran en un teatro cercano a los formatos tradicionales, lo digo más allá de las temáticas diversas, más bien pensando en el lenguaje y en el aparato escenográfico. Hay dos compañías que me llamas la atención y con las cuales ya he tenido un acercamiento muy agradable. Triciclopajarito y la de Jaime Lorca, Viaje inmóvil. Qué me podrías decir de ellas.

IC: Creo que sólo hay una obra del Festival que es más bien de Formato tradicional pero que es de contingencia y plantea temas contemporáneo y esa es La Mala Clase, las demás obras son casi todas de géneros teatrales distintos, como es el teatro callejero, el circo teatro, teatro de marionetas etc.

ASM: Cómo realizaron la elección de todas las obras, quien oficio de “curador”, por decirlo de algún modo. Cuáles fueron los criterios para incluir las actuales obras del el FTB.

IC: Como dije en la pregunta anterior se trato de convocar a obras que tuvieran distintos formatos, obras dinámicas, para todo espectador y sobretodo de calidad profesional


ASM: Me parece una sincronía interesante que justo cuando Ander Blu, de la mano de Achondo, finaliza el proceso creativo de A morir, pueda esta obra local exhibirse. Cuéntame cómo ha sido este proceso y qué piensas de ésta obra, de la cual eres parte, como también los otros integrantes del elenco: Carolina Jara, Valentina Durán, Roxana Concha, Alfonso Lara, Sebastián Torres, Cristián Veloso y Carlos González.

IC: Primero, Sebastián Torres ya no es parte de esta obra, se retiro antes de finalizar el proceso. El proceso con Achondo ha sido increíble, como actriz me siento muy afortunada de todo lo que él me ha enseñado personalmente. El entendimiento de lo que él plantea, en el teatro, y sobre el teatro, es un entendimiento que llega tardío: uno como actor, siempre expectante a los cambios, logra captar el resultado casi al mismo tiempo que el público y eso lo entiendo como la realidad teatral, que se logra, a mi parecer, exquisitamente en esta obra.

ASM: Además de obras de teatro, hay charlas. Cuál es la idea de complementar con charlas el festival. ¿Están destinada éstas charlas a personas involucradas directamente con el teatro o es un buen panorama para todo el público interesado?

IC: Las charlas son abiertas y gratis y por lo mismo son para todos: actores y público general. Creo que son interesantes para que la gente se conecte con el fenómeno teatral y logre un entendimiento que los diferencie del público común.


ASM: Si los fondos actuales no existiese el próximo año, podremos contar con el FTB 2011 o sólo se proyecta con un fondo de Consejo Nacional del las Artes y la Cultura de por medio.

IC: Trataremos siempre de hacer la segunda y tercera y…. versión de este festival creo que la región se lo merece.

ASM: Podrías resumir en tres líneas porqué no debemos perdernos FTB 2010.

IC: En una sola línea www.ftb.cl

En tres palabras alegría, oportunidad y festival